Una explosión en un complejo químico deja al menos siete muertos y más de 150 heridos a poco de su inauguración.
Una devastadora explosión seguida de un incendio de gran magnitud se registró en las instalaciones del Complejo Químico de Gas de Amur, una importante infraestructura ubicada en territorio ruso, cerca de la frontera con China. La tragedia ha provocado el deceso de siete trabajadores, entre los cuales figuran seis ciudadanos de nacionalidad china, de acuerdo a los informes preliminares emitidos por los equipos de socorro.
Además de la pérdida de vidas humanas, el siniestro deja hasta el momento un saldo de nueve personas desaparecidas y más de 150 heridos. Los brigadistas de rescate continúan trabajando intensamente en el lugar para asistir a los lesionados y rastrear la zona afectada por la potente deflagración.
Es importante precisar que esta infraestructura pertenece a una alianza comercial integrada por la corporación rusa Sibur y la firma china Sinopec. El megaproyecto, que demandó una inversión de miles de millones de dólares para suministrar materiales a Asia, se encontraba precisamente a muy poco tiempo de iniciar sus operaciones oficiales tras concluir la etapa de construcción.
Tras el trágico hecho, las autoridades locales han iniciado una exhaustiva investigación para determinar las causas exactas que desencadenaron la emergencia. El accidente provocará una inminente paralización y un consecuente retraso en el calendario de inauguración de este centro petroquímico estratégico.












































































































































